Domingo, 24 Enero 2016

ENTREVISTA CON D. MIGUEL ÁNGEL FORURIA, ÚLTIMO GRAN MAESTRO DEL GRANDE ORIENTE ESPAÑOL

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Enero 2016 © Juanca Romero Hasmen

 

La Masonería, intencionadamente escrita en mayúsculas por mi parte, no en pocas ocasiones ha ocupado este espacio periodístico. Hace no demasiados días, he tenido la inmensa fortuna de conocer a una de esas personas que supuran sapiencia, y de las que sabes que con tan solo cruzar unas palabras, sumarás a tu mochila vivencial nuevos aprendizajes. En mi particular caso, la fortuna además se dispara con múltiplos al haber compartido horas y días junto a uno de los grandes hombres de la masonería española, y sin lugar a dudas, una de las voces más autorizadas para hablar de ella. Miguel Ángel Foruria, último Gran Maestro del Grande Oriente Español, estuvo en la isla de Tenerife con motivo de la celebración de una interesante conferencia a la que acudió en calidad de invitado. Me siento afortunado a la vez que asumo un alto grado de responsabilidad, por haber tenido la suerte de entrevistar a una de las voces más autorizadas en el estado español para hablar de masonería, actividad que como bien es sabido, y no en pocas ocasiones lo he reiterado, siempre ha tenido que luchar contra los regímenes totalitarios. Nunca antes, y tampoco ahora, fue bien visto por parte de los poderes fácticos y determinadas oligarquías, que la sociedad esté activada por librepensadores. Un hombre que piensa, es un hombre que decide, y ese es uno de los motivos por los que la propia masonería ha sido perseguida y en la actualidad aparece en ocasiones distorsionada de forma intencionada. Se intenta “criar” a modo de gallinero masificado, un pueblo lleno de personas sumisas devoradoras de asquerosa televisión putera y rancios conceptos de lo que está bien y de lo que está mal. La sociedad cimentada en valores individuales y en la libertad de pensamiento y obra, ha quedado condenada al ostracismo. Seamos claros en esto, para los gobiernos totalitarios, disfrazados o no de democracia, un hombre que piensa por si mismo supone un problema. El masón es un librepensador, por lo tanto, también es un incomprendido por parte de los actuales cánones impuestos.

Es por ello que esta entrevista se torna cuando menos, esclarecedora y despeja algunas dudas.

¿El español del siglo XXI conoce realmente que es la masonería y qué papel juega en la sociedad actual? -En mi opinión no, y de ello hay dos responsables… en el caso de que se pueda hablar de responsabilidades. Una parte de esa supuesta responsabilidad en el desconocimiento del español medio al respecto de cuanto se refiere a la Masonería, reside en que la propia Masonería no siempre tiene mucho interés en darse a conocer a la Sociedad, lo que por ejemplo deja en el anonimato su obra benéfica. En España las Logias están movilizadas a ese fin, pero lógicamente está limitada por el número de masones activos.

Antes de que me lo pregunte le diré que se cifran en algo más de 3.000 masones regulares y del orden de otros 2.000 entre las varias Obediencias irregulares, o liberales, que es como les gusta llamarse a nuestros Hermanos y Hermanas miembros de esas Obediencias. Por otra parte, la Masonería –cuando no renuncia a sí misma– como consecuencia de su propia naturaleza de Orden Iniciática está voluntariamente constreñida a no hacer proselitismo. Esta renuncia trae consigo que para una parte de la sociedad actual, saturada de mensajes portadores de múltiples ofertas de formas o actitudes de afrontar la propia vida; y para otra absolutamente indiferente a lo que no sea el futbol o su personal y propio día a día, la existencia de Masonería pase desapercibida, o que incluso a algunos les suene a algo antiguo, como de otros tiempos. Pero desde luego se trata de una percepción errónea: La Masonería es tan actual al mismo tiempo que intemporal, como lo es la propia actitud del ser humano, desde la misma noche de los tiempos, avanzar en su propia evolución…

Podríamos decir que incluso es un instinto de la especie. Nadie puede negar que media un abismo de milenios de evolución desde el hombre primitivo cuya guía principal de comportamiento eran sus propios instintos, hasta el hombre de hoy, con sus defectos y sus virtudes. Pues bien, en ese permanente recorrido evolutivo hacia el hombre espiritual –quizás luego tendríamos que entrar a explicar que entendemos como hombre espiritual– es donde la Masonería facilita al masón los “medios” espirituales, intelectuales y materiales que le ayudan a lograr ese avance, ese crecimiento individual que le lleva hacia el hombre completo; es decir, el Hombre –así, con mayúsculas– que asume como guía de vida una concepción ética, espiritual y moral de su propia existencia. Ese es el Gran Papel que desempeña la Masonería en la sociedad actual, el mismo que viene realizando desde que, incluso con otros nombres, comenzó a ser guía y alta cátedra moral.

El otro culpable de que el español del siglo XXI no conozca, no solamente ya lo que realmente es la Masonería, sino incluso la propia existencia de la Masonería, es el atavismo de ocultar su presencia creado por siglos de persecución, por siglos de intentar convertirla para la opinión pública en una “obra satánica” que maquina contra la religión, al tiempo que en una organización revolucionaria que pretende subvertir el eterno orden de la “autoridad” emanada directamente de dios. De un dios escrito exprofeso así, con minúsculas, para significar la reducción de Dios a su propia imagen y conveniencia que realizan algunos salva patrias y sus socios, los traficantes de bulas, perdones, penitencias y salvaciones eternas.

 Entrevista con D. Miguel Ángel Foruria

Captura fotográfica de la entrevista

 Indudablemente, la masonería no da la espalda a los grandes problemas sociales que nos acucian. ¿Con qué herramientas cuentan los masones, para “combatir” estos difíciles momentos? -La Masonería en cada país y de forma absolutamente independiente unas al respecto de las otras, se constituye en Grandes Logias como resultado de la federación o agrupación de un número mínimo de Logias, siendo la Logia el cimiento, la base sobre la que se estructura la Masonería. Las Logias, con arreglo a los Estatutos y Reglamentos de las Grandes Logias, y los suyos propios, son prácticamente soberanas a la hora de admitir a sus miembros. Es en la Logia donde se realiza el “trabajo masónico” o, dicho de otra forma, todo aquello que tenga relación con el proceso iniciático que, a partir de un profano hará surgir un masón. Con lo dicho quiero significar que los masones venimos a las Logias desde la sociedad a la que pertenecemos y traemos con nosotros el conocimiento de primera mano de la realidad social de la que venimos ¿Cómo podría la Masonería, pues, desconocer primero y dar la espalda después a los problemas que acucian a la Sociedad de la que los masones venimos y formamos parte?

Respecto a las herramientas para combatir esos problemas y una vez sentada la premisa –innecesaria pero conveniente– de que la Masonería no es una organización política o sindical, instituciones cuya especialidad es precisamente actuar directamente en la Sociedad con arreglo a sus respectivas misiones; y no siendo tampoco una institución creada para ejercer en primera persona la protección social de los necesitados, sí ejerce con arreglo a sus capacidades funciones de beneficencia. Pero no es ahí el campo en el que la Masonería afronta los problemas sociales, sino mediante el trabajo en la Logia: haciendo de hombres que ya eran buenos cuando llamaron a sus puertas, hombre mejores, con una mayor conciencia social, con una más ajustada percepción de lo justo y lo injusto, del bien y el mal. Son luego cada uno de los masones los que en sus respectivos medios, en sus entornos más cercanos, en su familia, en sus lugares de trabajo, influirán mediante el consejo o la acción directa en la toma de decisiones que lleve a corregir los problemas sociales.

Como ejemplos le pondré el de la labor que nació en las Logias para crear el estado de opinión que consiguió la abolición de la esclavitud… O la creación de las primeras instituciones que fueron la base de la actual Seguridad Social; la atención a viudas y huérfanos. En otro orden de cosas, de la Masonería, de las ideas surgidas de las Logias y llevadas a la práctica por sus miembros, nació la Sociedad de Naciones, luego las Naciones Unidas, el Consejo de Europa y la propia Unión Europea.

¿Qué hace la masonería en España para favorecer su transparencia en la sociedad? -Permítame que en primer lugar conteste a su pregunta con otra pregunta ¿Qué razón sería aquella que, siendo como es la Masonería una institución privada, que se mantiene con sus propios fondos y no recibe ningún tipo de subvenciones de fondos públicos, debiera obligar a la Masonería a una “transparencia” que no prevén las leyes y que tampoco se exige a otras instituciones? Dicho esto, la Gran Logia de España está inscrita en el Registro de Asociaciones del Ministerio del Interior, donde figuran sus estatutos y los nombres de sus directivos, dicho con palabras profanas. Sus centros de reunión no solo no están ocultos sino que son plenamente conocidos; publicita sus reuniones y actividades a través de páginas Web y boletines… Y a pesar de que algunos sectores de la sociedad, cada día menos, nos siguen repudiando, los más de los masones hacemos pública nuestra condición de tales, quedando a cambio sometidos a todo tipo de ataques de una minoría de fanáticos –desechos de la historia– que nos someten a todo tipo de difamaciones y calumnias. ¿Qué más podríamos hacer para satisfacer la curiosidad pública?

D. Miguel Ángel Foruria (derecha) junto a Juanca Romero

D. Miguel Ángel Foruria (derecha) junto a Juanca Romero

¿Considera normal o habitual, que en un territorio de superficie limitada como el de las Islas Canarias, la Gran Logia de España tenga nada más y nada menos que una veintena de logias? -En primer lugar debo aclarar que en forma alguna soy o puedo pasar por portavoz de la Gran Logia de España. Dicho esto y aunque le extrañe, he de decirle que la verdad es que no… siempre y cuando cada Logia tenga un número mínimo de miembros que le permita conservar y ejecutar íntegramente la parte ritual de los trabajos de Logia, lo que es fundamental e imprescindible para que una Logia sea el lugar de trabajo de un grupo determinado de masones.

Por lo demás, debo aclararle que una Logia se compone de un mínimo de Maestros, Compañeros y Aprendices Masones con identidad de inquietudes, con un proyecto de trabajo de Logia en común; que se realiza tras la apertura ritual de la Logia y que terminan una vez que se cierra de igual manera. Aunque también el “Proyecto de Logia” podría centrarse en una labor a realizar de forma externa a los trabajos rituales de la Logia. Por ejemplo, una Logia podría estar encaminada al estudio de las fuentes del derecho y su aplicación en la sociedad actual. Y es un ejemplo que se me acaba de ocurrir. Pero otra podría inclinarse a la acción social directa. Otra más a la formación filosófica de sus miembros; a la historia, a la literatura, a la medicina, y un tan largo etcétera como usted se pueda imaginar.

 

La masonería promueve entre otros grandes valores, el autoconocimiento y la fraternidad. ¿Esta división no es quizá el mejor ejemplo? -Si el hombre no se conoce a sí mismo poco o nada es como tal hombre. Así una parte importante del trabajo del masón gira a ese fin. Sin fraternidad autentica no se resolverán nunca los problemas de la Humanidad. Mientras que no seamos conscientes que los problemas de nuestro vecino son realmente nuestros problemas, y sus necesidades las nuestras, el mundo no saldrá del giro de guerras y conflictos de todo tipo en el que está inmerso. Este sentimiento de auténtica fraternidad es el que intentamos crear entre los masones, con el objetivo de que sean los pilares sobre los que podamos construir una Sociedad donde realmente reine la hermandad y la primera prioridad sea el Hombre.

De izquierda a derecha, D. Marino de Armas, 33º (Pasado Venerable Maestro Logia Añaza), Juanca Romero (periodista),  D. Gemán Delgado (arquitecto) y D. Miguel Ángel Foruria, 33º (último Gran Maestro del Grande Oriente Español)¿Puede existir la percepción, visto desde otras logias repartidas por el mundo, de que la Gran Logia de España ha perdido el original rumbo que trazaron sus fundadores? -Insisto en que no soy portavoz de la Gran Logia de España. Aclarado esto, no veo la razón de que tal pudiera ser. Conozco muy bien la realidad y la percepción que de la Gran Logia de España tienen las Grandes Logias Hermanas de otros países, en especial y por razones de idioma las iberoamericanas. Soy Representante en España de varias de ellas y tengo relaciones personales con un buen número de masones de todo Iberoamérica, además soy miembro activo de una Logia en México; así que hablo con conocimiento de causa.

Dicho esto, entre el negro y el blanco hay una infinita gama de grises. Y en un rosal hay rosas, pero también espinas. Con esto quiero llamar su atención sobre que las Logias se nutren de seres humanos que llegamos con nuestra carga de vivencias personales, con nuestras filias y nuestras fobias, y que no siempre los encargados de filtrar las solicitudes de iniciación están a la altura de su misión. Así, en ocasiones en las Logias puede haber “masones” que han entrado en la Masonería pero la Masonería ni ha entrado ni entrará nunca en ellos… de ahí se pueden derivar problemas y circunstancias indeseables que siendo comunes en el mundo profano nunca deberían existir en la Masonería.

 

¿Continúa existiendo la “anti-masonería” en España? -Sí, pero muy diluida y centrada en determinados sectores de la sociedad que no terminan de entender el sentido y la función de la Libertad. La anti-masonería básicamente está situada en la extrema derecha y la extrema izquierda; también, pero cada vez menos, en personas e instituciones humanas que se arrogan la representación de dios, en su concepción personal; y le ruego que lo escriba así, en minúsculas, para diferenciar ese concepto tan particular, del de los auténticos creyentes en Dios.

¿Es la mezquindad y la ignorancia la que hace que muchos de los denominados intelectuales del país mantengan el sello del desprestigio sobre la masonería en España? -O quizás el miedo a la libre competencia en el terreno de lo Intelectual. Piense en que los más de esos auto-titulados “intelectuales” viven de su pretendida intelectualidad y tienden a monopolizarla por miedo a tener que “repartir la tarta”. Para ellos la intelectualidad es un medio de vida; en tanto que para el auténtico intelectual es un fin a sí misma. Luego, claro está, la ignorancia es la mayor fuente del fundamentalismo, sea religioso, sea político. Solo un ignorante es capaz de creerse en posesión de la Verdad. Solo un mezquino ignorante puede no darse cuenta de que la Verdad es como un gran globo y que nos situemos en la zona que nos situemos en relación a ese globo solo podremos ver una parte del mismo, es decir, solo percibimos una parte de la verdad.

¿Es posible que alguna de estas personas esté incluso dentro de una logia, instaurado como un buen masón más? Dicho de otro modo, ¿tiene la masonería algunos contrarios dentro de las propias logias con la misión de minarla? -No puedo negarlo ni afirmarlo. Sí algunas actitudes a veces harían pensar que ciertos miembros de la Masonería trabajan para desprestigiarla… aunque lo más probable es que simplemente sea que su sitio no está en la Masonería. Como decía antes lo más probable es que algunos hayan entrado en la Masonería, pero la Masonería no haya conseguido entrar en ellos. De ahí ciertas actitudes que, a veces, chocan frontalmente con los principios que defendemos. Pero, lo repito aun otra vez: entre el negro y el blanco hay una infinita gama de grises. Así que lo mejor es aplicar la máxima de no juzgues y no serás juzgado.

Para finalizar. ¿Todo hombre y mujer tiene un masón latente en su interior? -Pues creo que sí, que todo aquel que no crea que el mundo comienza y termina en él, es un masón en potencia. Como seguramente lo es todo aquel que admita que estamos en esta vida –no sé si hay otra– para hacer algo en concreto y que si conseguimos saber que es ya tenemos la mitad del camino andado. En todo caso no todos los que usan el mandil son masones stricto sensu; y por la calle nos cruzamos con muchos masones sin mandil. Creo que se entiende lo que quiero decir.

Modificado por última vez en Domingo, 31 Enero 2016 13:12