Viernes, 18 Septiembre 2015

La chica de los 4000

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Luis J. Bacallado

Periodista

 

La chica de los 4000

 

Recuerdo aún con nitidez la vorágine electoralista que se vivió en La Ciudad de Los Adelantados, al igual que en el resto de urbes, con motivo de las pasadas Elecciones Municipales del 24 de mayo. Un compendio de cartelería, alarde de promesas por cumplir y derroche mediático que en Aguere tuvo una de sus más álgidas expresiones, ante unos ciudadanos acostumbrados a este circo desde hace décadas.

 

Para bien o para mal, me tocó vivir muy de cerca el acontecimiento político y por ende, el sprint protagonizado por los diferentes partidos políticos para optar a los cotizados sillones del Ayuntamiento lagunero.

De entre el extenso elenco de formaciones azules, rojas, magentas o verdes, con sus correspondientes candidatos, lo cierto es que había una entre todas ellas que llamó la atención a no pocos aspirantes y asistentes, y a todo aquel que de alguna manera vivió de cerca la pasada campaña electoral.

 

En este sentido, la formación de nuevo cuño Ciudadanos (C´s), franquicia del catalán unionista Albert Rivera puso en liza a una muchacha llamada Teresa Berastegui que aparte de las protocolarias actividades de visita a los diferentes barrios, pegada de carteles o visitas esporádicas a los medios de comunicación, se caracterizó por ser la "insigne ausente" de la mayoría de reuniones que se establecieron entre los diferentes candidatos. A destacar tres: Reunión con los vecinos de Guamasa a cuenta del PGO, Reunión con La Asociación de Conservación del Patrimonio Histórico y relevantemente, el Debate entre candidatos que se celebró en el Cine Aguere.

 

No es por mantener un pensamiento pérfido acerca de la ya concejala lagunera, no en vano atrás queda la lucha pre electoral donde incluso hubo sospechas de que las propuestas de Ciudadanos eran copias de otros partidos. Pero lo cierto es que esa reiterada escasez de concurrencia en la pasada campaña es el síntoma más evidente de que grande es el chollo cuando ya desde la tele, Don Rivera te consigue los votos.

Ahora bien, todo hubiera formado parte de la esfera anecdótica y de las curiosidades que entraña una carrera por la representación política en La Laguna, sino llega a ser por los recientes acontecimientos que ponen en tela de juicio las verdades intenciones que motivaron a Berastegui a meterse en esto de la política.

A decir verdad, durante los días previos al 24M, no nos cansamos de oír de boca de la guapa candidata naranja, frases contundentes contra lo que es uno de los males endémicos de este Ayuntamiento: El despilfarro del erario público. "Gestionaremos los recursos económicos con responsabilidad y eficiencia" o "debemos acabar con el derroche de gasto público" eran palabras repetidas casi como un mantra por la susodicha, ubicándose en un discurso beligerante contra los partidos hasta entonces con poder en Aguere, aderezado éste con las órdenes que venían desde Barcelona de no apoyar a ningún alcalde nacionalista.

Pues bien, ande yo caliente, ríase la gente ha sido lo que ha debido pensar la buena de Berastegui al aceptar por parte del Grupo de Gobierno un salario de 4000€, un puesto en el Consejo de Administración de Teidagua y otra serie de privilegios que se podrían considerar ilegítimos para un partido en la oposición. Al carajo, la coherencia y sobre todo, la hostilidad que le posibilitó un puesto en la oposición lagunera.

 

Tras saber esto ¿cómo se le queda el cuerpo a los más de 4000 votantes (cifra premonitoria) de Ciudadanos en La Laguna que depositaron su confianza en Berastegui y los suyos?

Verdaderamente algo huele muy mal en la franquicia canaria de Rivera, incluso ya hay voces que apuntan a que “lo que está metido” en el partido no llegó precisamente para hacer política.

 De confirmarse, sería la puntilla para una sociedad harta de los vividores y los políticos con sonrisa falsa.

 

Modificado por última vez en Lunes, 05 Septiembre 2016 19:46