Domingo, 29 Enero 2017 13:33

LOS VAMPIROS DE PAPEL

© Crónicas Atlantes / Juanca Romero Hasmen

Entrevista con investigador y escritor, Fernando Gómez

 

Chupasangres, estirados seres de oscura silueta que acechan resguardados entre perpetuas sombras. Así retratamos a los vampiros, marcados por morfologías cinematográficas que en la mayoría de las ocasiones, distan mucho de lo que pueda estar ligado a la realidad. Puedo presumir de tener grandes y buenos amigos, doctos en la vida y expertos en materias a las que yo no aspiro dominar. Una de estas personas es Fernando Gómez, excelente escritor que acaba de publicar “Los Vampiros de papel”, Primer Premio Incógnitas Oblicuas 2016 y un libro que pasará sin duda alguna a formar parte del breve listado de obras referentes en estas vertientes del vampirismo. Si desea hacerse con un ejemplar, puede hacerlo a través del siguiente link: http://www.edicionesoblicuas.com/obras/los_vampiros_de_papel-331.html

Con Fernando Gómez he podido compartir una distendida charla hace tan solo unos días en la Ciudad Condal.

¿Todo un Universo entre los vampiros de película y el vampirismo que podemos llamar real, verdad? - Como de la noche al día. Los vampiros tanto de las películas como de las novelas no dejan de ser obras de ficción     que se aprovechan de nuestros miedos para provocarnos terror; fuegos de artificio que nos distraen porque nos producen un pánico controlado ya que sabemos que cuando cerremos el libro o abandonemos el cine nuestra vida será igual que antes de haber entrado. En cambio el vampiro real es peligroso y la mayoría de veces irreconocible. No estoy hablando de seres que recorren las ciudades por la noche con el único deseo de encontrar un cuello donde amamantarse, hablo de esas personas que por una extraña razón parece que nos absorben la energía; Esas personas a las que con bastante acierto se las denominan vampiros psíquicos.  ¡Y haberlos haylos amigo Juanca!

200 años de vampirismo en menos de 100 páginas. ¿Eso cómo se logra? - Evitando lo superfluo y centrándose en lo esencial. No era cuestión de poner párrafos enteros copiados de otros libros para entregar a la editorial una obra de 400 páginas que aportan bien poco. Desde el primer momento mi objetivo fue que quien se sumergiera en el libro se le despertara la curiosidad por leer las obras que a lo largo de la novela menciono.  Mi guerra declarada a la lectura aburrida me llevó a condesar de tal manera la historia que al terminarla descubrí que no había quedado nada por contar.

¿Cuál es la dimensión real que tiene la figura de Lord Byron en la novela sobre vampiros? - Lord Byron es importante en la novela de vampiros por la razón de ser el personaje real en que John William Polidori se basó para crear a Lord Ruthven que fue el primer vampiro en una novela. Por otro lado no hay que olvidar que Lord Byron escribe una historia corta llamada “El entierro” que sirve de punto de apoyo a Polidori para crear su novela “El vampiro” con la que dará el pistoletazo de salida, en 1816 en Villa Diodati, a la creación de un género literario que ha llegado con muy buena salud hasta nuestros días gracias a los importantes literatos que escribieron sobre el tema. A lo largo de las páginas de mi libro se sorprenderá el lector de la calidad de los autores de primer nivel que se unieron a esta moda.

¿Es la novela sobre vampiros, el espejo en el que el ser humano busca su inmortalidad? - El ser humano desde el principio de la Humanidad siempre ha buscado la inmortalidad a través del arte. No importa el género elegido ni la disciplina aplicada. Desde la prehistoria con las pinturas rupestres el ser humano ha querido dejar impresa su presencia para permanecer en el recuerdo de quienes lo sobrevivan y eso no es otra cosa que inmortalidad.

Tengo la sensación, leyendo tu libro, que el vampiro más allá de un chupasangre, es el seductor por antonomasia, ¿es así? - La novela de vampiros bebe de la novela romántica en la misma medida que lo hace de la novela gótica. El vampiro es un seductor de eso no hay duda. El vampiro, literario estoy hablando, es un Don Juan como lo era Lord Byron. Y como Don Juan solo es feliz cuando ha subordinado a su víctima.

Vampiros de Papel bUn libro vertebrado con tres puntos de apoyo; novelas de vampiros, romanticismo y novelas de viajes. ¿Cuál es la técnica para lograrlo? - Pienso que los vampiros, el romanticismo y los viajes casan bastante bien entre ellos. No soy amigo del género literario puro, en todas mis novelas anteriores puede verse como intento fusionar elementos que a priori da la sensación de ser irreconciliables.

Tendemos a pensar que todos los vampiros clásicos se han movido en un escenario concreto, Rumanía. ¿Se puede trazar un mapa más amplio? - Es una impresión equivocada. Cierto es que los vampiros del folklore popular tienen como principal centro zonas situadas en Rumanía o Hungría. En la literatura es diferente. Drácula se mueve gran parte de la novela en Londres, Carmilla en Estiria que es uno de los estados federales de Austria, Varney en Nápoles y así acabaríamos recorriendo todo el mundo siguiendo la ruta de los vampiros. 

Historias metidas dentro de otras historias, y en este crisol, la figura de Bram Stoker. ¿Cuánto daño ha hecho el cine a su figura? - Según mi punto de vista no le ha hecho ningún daño, incluso diría que gracias al cine mucha gente se ha acercado a la obra de Stocker y eso ya es un punto que debemos agradecer. Al contrario fue peor ya que la esposa de Stocker amparándose en los derechos de autor ordenó que fueran destruidas todas las copias de la obra maestra Nosferatu que había filmado Murnau. Por suerte no todos los negativos acabaron quemados y hoy en día podemos disfrutarla.  

Primer Premio Incógnitas Oblicuas 2016. ¿Qué ha supuesto para ti este reconocimiento?
- Los premios proporcionan una  satisfacción extra pero nadie puede ignorar que un premio no significa que el ganador sea el mejor de los que se han presentado si no que a criterio del jurado es considerado el mejor.  Dicho esto afirmo que me hizo mucha ilusión ser el ganador de esta segunda convocatoria cuando la anterior fue ganada por una persona del prestigio como lo es Mado Martínez. 

¿Está identificado el verdadero enemigo de este género literario dedicado al vampirismo? - El peor enemigo de cualquier tipo de literatura es la repetición. La saturación de arquetipos acaba destrozando el género. Cierto que cada género ha de tener los elementos comunes que lo identifiquen con el resto de obras pero periódicamente tiene que reciclarse y añadir elementos nuevos que aporten algo. Quiero añadir que no hay géneros buenos o malos si no novelas buenas y malas.

Algunas preguntas de las raras. ¿A qué sabe la sangre? - Depende de la sangre que sea. Sabe diferente si está frita o cocida (como es el caso de la sangre frita o las morcillas); pero todas tienden a ser saladas por el cloruro sódico que contienen. Quien más y quien menos, se ha cortado alguna vez el dedo y para frenar la hemorragia se ha chupado la sangre. En pequeñas cantidades no es desagradable aunque si la notamos pegajosa. En grandes cantidades no dudo que debe ser empalagosa.

¿Llegaremos a alcanzar la inmortalidad algún día? - Todos somos inmortales mientras permanezcamos en el recuerdo de los que nos preceden. La inmortalidad es la persistencia en el tiempo ya sea de manera física o espiritual. Cuando nadie te recuerda estás muerto.

Y en esto de los vampiros, ¿dónde quedan los ajos, crucifijos y estacas? - Quedan dentro de la iconografía que envuelve el tema. El uso de estacas viene por la antigua costumbre medieval de clavarlas en los cadáveres a los que se consideraba no muertos. Los ajos por ser vistos como un desinfectante a la par de para borrar el olor corporal de la posible víctima y no pudiera ser localizada por el vampiro. Y el crucifijo por la creencia de la lucha de la Iglesia contra el maligno.

 

Ahora que no nos lee nadie, ¿eres un vampiro? - Todos tenemos algo de vampiros incluso tú amigo Juanca, no es sangre lo que deseamos absorber si no conocimiento aunque con la diferencia que de quien aprendemos no olvida lo que nosotros aprendemos. 

Publicado en Crónicas Atlantes