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CP Redacción _

En el trayecto La Palma - Tenerife, un importante número de pasajeros viajan hacinados y obligados a sentarse en el suelo.

No son pocos los usuarios que afirman que este hecho se repite con relativa frecuencia.

 

La compañía Naviera Armas protagoniza en la tarde de este martes de carnaval, una vergonzosa imagen, obligando a algo más de un centenar de clientes -según fuentes que viajaban en el barco-, a sentarse en el suelo del interior del buque, o incluso ocupando las terrazas de la cubierta y sentándose o recostándose en el suelo de la misma.

LaPalma003Concretamente el buque Volcán de Taburiente que partía del puerto de Santa Cruz de La Palma  a las 13:55 horas, protagonizaba una rocambolesca imagen cuando una parte importante del pasaje buscaba butaca en la que sentarse para descansar durante el trayecto hasta la isla de Tenerife, y para su sorpresa, se encontraron con la desagradable situación, viéndose obligados al menos un centenar largo de personas, a sentarse en el suelo del barco a pesar de haber pagado su billete como el resto de pasajeros que tuvieron la fortuna de poder alcanzar una de las butacas.

Como ocurre cada año durante las fiestas carnavaleras, miles de canarios se trasladan hasta la isla bonita para participar en los festejos, concretamente en uno de sus días fuertes en los que los polvos de talco se hacen con las calles capitalinas. La Palma durante estos días ve como las plazas hoteleras llegan al 100% de ocupación, y el sector servicio se revitaliza gracia a la incesante afluencia de viajeros que llegan hasta la isla buscando integrarse y disfrutar de la fiesta. Todos los sectores de la isla se preparan con meses de antelación ante el esperado aumento de la población durante los días de carnaval. Sin embargo, Naviera Armas parece vivir ajena a este aumento del tráfico de pasajeros, dando la espalda al flujo de personas que utilizan sus servicios, y atendiendo a las imágenes y testimonios recibidos, en ocasiones puede parecer hasta vejatorio. Muchos pasajeros denuncian que la empresa presuntamente haya podido admitir más pasajeros de los que el barco admite con su correspondiente butaca.

Mi madre, con 69 años, tuvo que sentarse sobre mi mochila y apoyada contra las chapas del barco en la cubierta”, nos contaba Eduardo Pérez a través de conversación telefónica con la redacción de Canarias Plural desde el interior del buque. Otros pasajeros hablaban incluso del lamentable estado de los baños nada más partir el buque rumbo a Tenerife, donde la suciedad y el mal olor, se hacía con el ambiente. “Con un carrito de bebé y obligada a sentarme yo y mi marido en el suelo. ¡Una vergüenza!”, aportaba Elsa P.E. cuando se le preguntaba sobre el viaje de vuelta desde La Palma.

Para más inri, los pasajeros del Volcán de Taburiente se vieron obligados a permanecer media hora fuera de puerto esperando a que otro barco de la compañía saliera con retraso y dejara espacio para el atraque en el puerto de Los Cristianos. Finalmente, a las 17:40 horas, los pasajeros visiblemente molestos, desembarcaron, alegando que aquel viaje había estado cerca de lo tercermundista.

No es un episodio aislado

A colación de este lamentable episodio protagonizado por Naviera Armas, rescatamos la denuncia pública que hace un tiempo nos trasladaba un pasajero que viajando desde Gran Canaria hacia Tenerife, se vio obligado junto a más de un centenar de pasajeros a sentarse en el suelo del barco porque centenares de militares con su equipamiento y armamento incluido, ocuparon literalmente el buque, convirtiéndolo en un “barco militar” en el que los civiles parecían ser unos extraños reos condenados a permanecer apelotonados en los rincones del barco, y sufriendo uno de los retrasos a los que la naviera tiene acostumbrados a todos los canarios.

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Modificado por última vez en Martes, 09 Febrero 2016 20:08