Jueves, 19 Abril 2018 20:07

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

CP Opinión_

(C) Juan Antonio Gómez Jérez

¿SE ESTÁ PREPARANDO ALGO MUY FUERTE?

Si ponemos la televisión o la radio, si oímos o vemos las noticias de cuanto acontece en el mundo actual, sin la intención de comprender nada, podemos observar que está pasando algo en este mundo en el que vivimos. Algo está cambiando, algo se está moviendo, pero no somos capaces de explicar lo que sucede; y en muchos de los casos no somos capaces de reaccionar, pero, ¿queremos reaccionar?

La situación en Oriente Medio a punto de explotar, las relaciones entre las tres grandes potencias mundiales, cada vez más deterioradas, la situación económica mundial cada vez más precaria para los que tenemos poco y boyante para los que tienen mucho.

¿Estamos preparados para afrontar una nueva situación de máxima dificultad?

 “ASUMIREMOS LOS RIESGOS. LO QUE SIEMPRE HA SIDO NO SIEMPRE SERÁ, NECESARIAMENTE, PARA SIEMPRE”. ROBERTO GOIZUETA (EMPRESARIO DE ORIGEN CUBANO)

 “LA VIDA SIEMPRE ESPERA SITUACIONES CRÍTICAS PARA MOSTRAR SU LADO BRILLANTE”. PAULO COELHO (ESCRITOR BRASILEÑO)

Desde hace tiempo vengo observando cómo las cosas han ido cambiando en relación a como las recuerdo de antaño y en lo que puedo oír en la calle y en la gente que ve como las cosas cambian sin saber cómo.  

Pero lo que realmente me preocupa es el modo en que van sucediendo las cosas y cómo se van mezclando con nuestros sentimientos y llevándonos a un mundo cada vez más complicado de comprender.

Entender lo duro de los cambios es un trabajo que debería enseñarnos a avanzar, a tolerar y a ampliar el horizonte.

¿Acaso ustedes no se han planteado que estamos en un momento de crisis planetaria impresionante, como nunca antes visto y que no es cosa de un solo país, sino que, acapara al conjunto de estados mundiales y que cada zona tiene su propia peculiaridad?

En el mundo árabe la revolución es evidente contra una serie de regímenes que someten bajo el burka de la desigualdad y la represión religiosa a una serie de pueblos que hace siglos fueron la cuna de la civilización y que hoy se ven relegados a las mordazas  de los intereses religiosos, económicos y culturales de esas zonas.

Por un lado  se estremecen en guerras injustas creadas por los de arriba o se desmoronan el alma en actos terroristas.

El petróleo y su explotación han hecho que aparezca un fantasma negro que se disfraza de sangre.

En África la hambruna, las diferencias étnicas, las epidemias y los intereses de las grandes multinacionales acosan y destrozan pueblos enteros, dejando una desolada imagen de refugiados, muertos y desastre total.

Las pateras y su explotación económica va rasgando la piel y dejando huellas de muerte detrás de la travesía.

En Asia nos encontramos con la gran hegemonía del gigante asiático chino que lo acapara todo, que lo copia todo y que poco a poco se convierte en la cultura dominante en el planeta. Otros amenazan con los proyectos atómicos cuando desde muchas voces recomiendan la no utilización de energía atómica.

A quien le interesa la guerra destroza la paz con misiles de aire que envenenan el aire.

América tiene su astro rey que lo llena todo de barras y estrellas. Que lo barre todo a su antojo, y que pone muros donde deberían ir sonrisas.

Europa, que se inventa y se reinventa una y otra vez para salvarse de ella misma.

Fue y es el ejemplo para el mundo en todo lo que concierne a derechos sociales, libertades y avances que se ve sometida a una crisis sin precedentes donde tan sólo los mercados financieros son los que gobiernan bajo la mirada de la Canciller alemana que curiosamente está consiguiendo gobernar Europa a través de la crisis del Euro, más de lo que consiguió Hitler con una guerra hace más de 60 años. ¿Quién ha creado esta crisis? ¿A quién le interesa esta crisis? 

Vamos a añadir el peligro que ronda el planeta con el disfraz de cambio climático, controvertido tema donde los haya, unos dicen que no es causa humana, otros que sí y mientras se ponen de acuerdo el pueblo es quien paga las crisis, las catástrofes y las desigualdades, así fue, así es y así será por los siglos de los siglos. Pero mientras, no sabemos quién es verano y quien es invierno.

“EN LOS MOMENTOS DE CRISIS,  SÓLO LA IMAGINACIÓN ES MÁS IMPORTANTE QUE EL CONOCIMIENTO”. ALBERT EINSTEIN (CIENTÍFICO ALEMÁN)

“LAS CRISIS, AUNQUE ATEMORIZAN,  NOS SIRVEN PARA CANCELAR UNA ÉPOCA E INAUGURAR OTRA”.  EUGENIO TRIAS (FILÓSOFO Y ESCRITOR ESPAÑOL)

Así pues ya vemos como las crisis son cíclicas, como se nos repiten en el tiempo una y otra vez y como son el germen de nuevas situaciones, de nuevas eras que han cambiado el destino de la humanidad desde nuestros inicios.

Todo tiene un por qué, el ser humano es como es,  eso es ineludible, no podemos escapar de nosotros mismos, la Humanidad solo tiene un depredador: ella misma.

“LA HUMANIDAD ES COMO ES. NO SE TRATA DE CAMBIARLA, SINO DE CONOCERLA”. GUSTAVE FLAUVERT (1821-1880, ESCRITOR FRANCÉS)

Estaría bien una reflexión general de la situación actual de una forma que nos ayudara a entendernos a nosotros mismos y con el resto de las personas, y a actuar en consecuencia consiguiendo un verdadero cambio hacia la armonía, hacia la paz y hacia la felicidad.

¡Ya! Parece fácil, pero solo está en nuestras manos, en nuestras ganas de avanzar y en nuestra esencia. ¿Queremos?

Esto que digo parece fácil, buenas palabras, buenas intenciones, bla, bla, bla… y muchos pensaran que con palabras no se arregla el mundo, y verdad es.

¿Pero somos realmente conscientes de los que está sucediendo? Todo lo vemos por televisión como un espectáculo más, como una película en el cine, y eso, nos aleja de la realidad y no nos hace conscientes, solo nos informa pero no lo evaluamos en su justa medida.

Aunque parezca una película, es realidad.

No somos conscientes del alcance: nosotros no lo padecemos, muchos dicen “eso aquí no pasa…”, con lo cual somos absolutamente incapaces de hacernos una idea y de ponernos en el lugar de los otros.

Es hora de que reaccionemos todos, de que nos pongamos a trabajar de verdad para avanzar y sacar a la humanidad de este pozo, pero tenemos que querer, condición indispensable para que se produzca el milagro.

Publicado en MOMENTOS PLURAL
Lunes, 09 Abril 2018 10:06

SALAMANCA

Canarias Plural_

Destinos Plural @Juan Antonio Gómez Jérez, 2018

 

Si hay un sitio en España que tenga un renombre importante por su cultura, arquitectura, historia, gastronomía y demás peculiaridades… ese no es otro que la Ciudad de Salamanca…

Entre Portugal y Madrid y en la Meseta Norte de la Península Ibérica, Salamanca es una de las ciudades más antiguas y bellas del país y mantiene activa, eso sí, la más antigua Universidad de España.

El Río Tormes pasa por ella dejándola bañada por sus aguas y su cauce verde y lleno de encanto. Su campiña rica y de la llana meseta, la convierte en uno de los ambientes más importantes de España, para la cría del Toro de Lidia.

Pero algo que nos encanta de Salamanca es la peculiaridad de que no tiene una, sino dos catedrales.

La Catedral Vieja o de Santa María se levantó entre los siglos XII y XIV. Mientras que, la Catedral Nueva o de la Asunción de la Virgen fue erigida entre los siglos XVI y XVIII.

La existencia de las dos catedrales se explica, a partir de que la primera catedral y debido al auge de Salamanca como ciudad universitaria se quedara pequeña y oscura para lo que se pretendía como esplendor de la ciudad. Así que, con el apoyo de Los Reyes Católicos allá por 1513 se inician las obras de construcción de la Catedral Nueva.

Como las obras duraron tanto tiempo, nada más y nada menos que 250 años, se decidió dejar abierta la Catedral Vieja para el uso de los feligreses mientras crecía la Catedral Nueva. El hecho de que no se demoliera el recinto religioso más antiguo, ha hecho que Salamanca cuente con un complejo religioso de gran belleza y relevante importancia arquitectónica.

La Catedral Vieja juega en su arquitectura con el Románico y el Gótico, dejando un ejemplo único de catedral medieval. Mientras que, la Catedral Nueva se viste casi totalmente del Gótico español y corona su construcción con una cúpula barroca.

Salamanca, hoy por hoy, mantiene el sabor especial de ciudad medieval y estudiantil, y la ciudad moderna que abraza con el bullicio castellano el entorno del casco más antiguo de la ciudad que mira con orgullo hacia el Río Tormes.

Pero no podemos dejar de destacar la impresionante Plaza Mayor salmantina, rodeada y vestida del Barroco del siglo XVIII, que en España y debido al exceso de ornamentación, va a conocer como churrigueresco.

La Plaza Mayor se sustenta sobre 88 arcos semicirculares o de medio punto. Los medallones que decoran los arcos tienen referencias a los diferentes personajes relevantes de la ciudad.

Salamanca es una ciudad con una gran riqueza arquitectónica, cultural y paisajística.

Pasear por sus calles implica poder disfrutar de una gran cantidad de casonas, palacios, iglesias y edificios tan singulares como la Casa de las Conchas.

Rodeada por una campiña maravillosa y bañada por el Río Tormes, Salamanca es un destino perfecto para ver, oír y como no para también disfrutar de su maravillosa gastronomía castellana.

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Publicado en Turismo
Viernes, 06 Abril 2018 13:26

¿DÓNDE ESTÁ LA PULSERA?

CP Opinión_

Juan Antonio Gómez Jérez

 

Miguel sintió como una densa oscuridad lo envolvía de negro y espeso silencio. ¡No podía moverse! ¡Casi no podía respirar!  La oscuridad lo atrapaba de una forma sobrehumana y sentía como su denso peso oprimía todo su cuerpo. ¡No podía respirar! ¡No podía respirar!

Comenzó bruscamente a moverse dentro de aquella opresión negra; abría y cerraba los ojos para comprobar que no había luz ¡Todo estaba oscuro! ¡No había luz! ¡No había aire! Miguel casi no podía respirar y ya empezaba a sentir la angustia de la falta de oxígeno, sentía la hiel de su saliva resbalando por su garganta sin poder recoger una gota de aire que aliviase su tenebrosa sed. La sensación de agobio y miedo se apoderó de él y un profundo fuego empezó a quemarle desde el interior de su estómago.

Sacudiéndose violentamente dentro de aquel espacio oscurecido que lo oprimía y le quitaba el aire y la luz, notaba como su cuerpo estaba rodeado de una tela que lo envolvía, que lo momificaba, que lo custodiaba dentro de aquella penumbra terrorífica y en ese mismo momento la angustia se volvió terror.

- ¡Socorro! ¡Socorro!

Miguel gritó desesperadamente, no entendía lo que pasaba, casi no podía mover sus brazos, casi no podía mover sus piernas; se agitaba hasta el punto de notar como sus pies y sus manos tocaban una superficie que sonaba seca y dura, como la madera. Le embargó una desesperación total al venirle a la cabeza la idea de que estaba dentro de una caja…

- ¿Estoy enterrado? ¡Socorro! ¡Socorro!

En ese mismo instante, Miguel se dio cuenta de que estaba en el interior de  un ataúd. Se dio cuenta de que había sido enterrado vivo. Esto era una broma, era una broma muy pesada…

- ¡Dios mío, sáquenme de aquí! ¡Sáquenme de aquí! ¡Por favor! ¿Es que nadie puede oírme?

Su cuerpo sentía el agotamiento y el pánico, sentía la angustia de sentirse conscientemente muerto, conscientemente muerto…

- ¡Socorro! ¡Socorro! ¡Socorro, socorro!

Súbitamente, como si se hubiera caído desde una gran altura, su cuerpo cayó en la cama, rebotando bruscamente entre aquellas sábanas que lo envolvían. Miguel se despertó gritando un aullido pavoroso de socorro que rompió el silencio espeso de la noche… Abrió los ojos y aún las sombras lo envolvían todo.

Se levantó de golpe, se quedó sentado en la cama, el sudor le caía por la frente como un  torrente espeluznante lleno de angustia.

Todo parecía haber sido una malísima pesadilla, el corazón de Miguel se tranquilizó. Miró hacia todos los lados de la habitación, a oscuras, intentó ver la poca luz que se colaba por la ventana y vio como un fino halo de tenue luz cortaba la habitación en dos.

- ¡Dios mío que pesadilla!

Miró el radio-reloj: las 07:45 de la mañana, se le había hecho tarde. Miguel conectó la radio que estaba en la mesa de noche, saltó automáticamente dejando oír, de fondo, las noticias de una emisora de radio. Informaban de un accidente muy grave que se había producido hacía unos minutos en el centro de la ciudad, donde había habido varios heridos y un fallecido.

DONDE ESTÁ LA PULSERA IMG 2Ciertamente Miguel se sentía raro, no sabía explicar exactamente lo que le pasaba, se levantó de la cama, abrió una de las persianas que ocultaban la cara del sol y mirando hacia afuera empezó a esbozar un bostezo que hizo que su cuerpo se estirarse y recuperara cierta energía. Se dirigió a la cocina, y se preparó un café rápido ya que era un poco tarde para ir al trabajo. Ya preparado Miguel se disponía a salir.

- Seguro que se me olvida algo.

Miguel cogió el maletín que estaba colgado detrás de la puerta y casi sin darse cuenta dejó cerrar la puerta de un portazo, aún no se había cerrado y ya empezaba a bajar los peldaños de la escalera del edificio. Tenía mucha prisa, estaba bastante nervioso y encima había dejado el coche aparcado a tres calles de distancia y es que no quería volver a llegar tarde al hospital. Había conseguido el puesto de médico porque su padre era amigo del jefe del servicio y se sentía un poco vigilado y observado. La verdad es que el puesto de médico en el departamento de cirugía le iba a ayudar mucho en su carrera.

Empezó a caminar rápido con la intención de llegar pronto al coche, sentía que tenía que organizarse mejor a la hora de ir a trabajar porque sabía que le habían dado una gran oportunidad y no quería echarlo todo a perder.

- Seguro que me va a coger el atasco y no voy a poder llegar a tiempo a la reunión.

Abrió la puerta del coche, puso el maletín en el asiento del copiloto, metió la lleve en el contacto y ya casi sin darse cuenta empezó a conducir hacia el hospital.

Miguel era una persona muy pragmática, al ser médico, resultó que siempre le había dado más importancia a la parte empírica de las cosas y de la vida, que a la parte más emocional y espiritual.

08:30 Había dejado el coche en el parking del hospital, y al acercarse a la puerta principal, éstas se abrieron, y dejaron entrar a Miguel con un paso acelerado, su mirada fija y su corazón encogido porque irremediablemente llegaba tarde.

La reunión de Cirugía ya casi había terminado cuando entró por la puerta de la sala de juntas. Hoy le tocaba dirigir una cirugía torácica muy importante. Tenía a los allegados del paciente en la sala de espera y tenía que prepararse para entrar en quirófano.

Terminó de ponerse la camisa verde del uniforme de quirófano y ya se dirigía a la sala de operaciones para terminar la rutina y el protocolo previsto.

- ¡Introduzca anestesia lentamente! ¡Controle!

- El monitor indica que la paciente tiene todas sus constantes controladas doctor.

DONDE ESTÁ LA PULSERA IMG 3Miguel miró a la paciente, miró su cara, era una chica joven, tenía una cara muy peculiar de la que no se iba a olvidar nunca. Y no sabía por qué razón se encontraba más nervioso de lo habitual. Estaba sudando y algo tembloroso. Estaba todo preparado en el quirófano para cambiar una válvula cardíaca, que el corazón de la paciente había decidido dejar ya como inservible. Era una intervención de vida o muerte.

Se miró las manos temblorosas, miró y veía los guantes colocados y todo preparado para empezar. Alargó la mano derecha…

- ¡Bisturí!

- ¡Gasas por favor! ¡Sequen esa hemorragia!

- ¡Doctor! ¡La paciente empieza a tener descontroladas las constantes!

- ¡Cargue cinco mililitros de adrenalina!

- ¡Doctor la paciente está cayendo!

- ¡Preparando desfibrilador!

- ¡Preparado y cargado!

Lo intentaron una vez, dos, tres…….

-  ¡Doctor! ¡Doctor! ¡Se nos ha ido! ¡Se nos ha ido!

Miguel miró la cara de la paciente, se le había escapado entre sus manos. No había podido conseguir hacer nada. Su cara no se le borraba de la cabeza.

Se quitó los guantes, se alisó el pelo y se derrumbó frente al espejo que había en el vestuario.  No se lo podía creer.

Casi sin ganas se puso la bata blanca encima del uniforme verde, tenía que ir a hablar con los parientes de la paciente que había fallecido. Estaba destrozado.

Miguel cogió una respiración profunda, abrió la puerta y salió al pasillo. A la derecha estaban los ascensores, solo era una planta, pero no tenía ánimo para coger escaleras.

Caminaba por el pasillo y el tumulto de gente casi ni reparaba en él, estaba aturdido, algo mareado. Pensó en ir después a que le tomaran la tensión.

Mientras el pasillo estaba oscuro, veía como la puerta del ascensor estaba bien iluminada; le quedaban unos metros y vio como la puerta del ascensor se abría, así que, se apresuró para no perderlo y terminar ya con todo esto y comunicar a los parientes el fastidioso hecho.

Entró en el ascensor.

Sólo había una paciente que estaba vestida con el pijama del hospital. Miguel saludó.

- ¡Buenos días!

- ¡Buenos días doctor!

Cabizbajo apretó el botón de la planta a la que iba.

Aún la puerta del ascensor permanecía abierta, y al mirar hacia afuera, vio, y no podía creerlo, como la paciente que acababa de morir en quirófano se dirigía hacía el ascensor. El corazón le dio un sobre salto, miró a la señora que estaba dentro y le preguntó si también podía verla, y ella le contestó que sí.

Nervioso, apretaba el botón de cierre del ascensor, quería salir de allí, se encontraba muy extraño y sólo quería terminar con aquella situación loca, ya. En ese momento que la puerta  empezaba a cerrarse, la paciente introdujo la mano dentro del ascensor, mano en la que llevaba una pulsera negra. Miguel la repelió como pudo y el ascensor se cerró.

Miró, con los ojos muy alterados, a la paciente que estaba dentro.

- ¿Usted ha visto? ¡No puede ser verdad!... Esa era la paciente que acaba de morir en el quirófano. ¡Es imposible! ¡Es imposible! ¡Esto es una pesadilla! ¿Qué está pasando?

- Tranquilícese Doctor. No pasa nada. Vaya acostumbrándose.

- ¿Acostumbrarme? ¿Acostumbrarme a qué? ¿Y por qué llevaba esa pulsera negra?

- ¿Usted no sabe que aquí cuando las personas mueren les ponen una pulsera negra?

- ¡No, claro que no lo sé! ¡Eso lo lleva la administración! ¡Yo no me ocupo de eso!

- ¿Y de qué se ocupa usted Doctor?

- ¡Pues de los pacientes evidentemente!

- ¿Y aún no se ha acostumbrado a la muerte?

Miguel bajó la mirada.

Estaba nervioso, ausente, agitado e incluso algo alterado, y mucho más cuando miró la mano de la paciente que estaba con él en el ascensor. Abrió los ojos con asombro y miedo, como si se le fueran a salir de las órbitas, al comprobar que ella también llevaba en la mano una pulsera negra.

Se pegó a la pared del ascensor. Miró con temor a la paciente que estaba con él.

- No se preocupe Doctor.

Miguel se sentía muy, muy agitado.

- ¿Por qué tiene usted esa pulsera?

- Porque estoy muerta Doctor.

- ¡Esto es imposible! ¡Es una pesadilla!

Miguel estaba muy exhausto, sudoroso y alterado intentaba detener el ascensor.

En ese mismo momento, el ascensor paró. Miguel volvió a mirar a la señora una y otra vez muy alterado, y golpeando en la puerta que no quería abrirse. La confusión recorrió todo su cuerpo y le embargó una sensación de miedo que nunca jamás había sentido.

- No pasa nada Doctor, esté tranquilo.

-¿Tranquilo? ¿Es que usted no ve lo qué está pasando? ¡Esto es una broma de mal gusto! ¡Socorro! ¡Socorro!

Miguel se deslizó por la pared del ascensor y se quedó llorando en el suelo. Su corazón palpitaba a mil por hora y su sensación de miedo era de verdadero terror.

- No tiene otra salida que aceptarlo Doctor.

- ¿Aceptarlo? ¿Pero de qué está hablando? ¿Aceptar qué?

La paciente se acercó a Miguel. Se agachó a su lado lentamente y le cogió la mano.

Miró asustado a la mujer, sintió como su mano fría lo sujetaba. La miró aterrado.

- ¿Qué hace? ¡No me toque! ¡Usted dice que está muerta! ¿Qué broma es esta?

La paciente, de repente, le agarró la mano fuertemente y levantándola con ímpetu le enseñó su propia mano.

- ¡Mire doctor! ¡Usted también tiene una pulsera negra!

De repente, la puerta del ascensor se abrió.

Publicado en MOMENTOS PLURAL
Miércoles, 28 Marzo 2018 18:09

SEMANA SANTA…

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Juan Antonio Gómez Jerez

 

La Semana Santa es una de las celebraciones más importantes del mundo católico, eso sin duda.

Se rememora como todos sabemos la pasión y muerte de Cristo. Pero yo recuerdo una Semana Santa en la que todo era diferente a como es hoy. No se comía carne, se acudía a las procesiones, no se podía oír música alegre, la televisión sólo ponía música sacra, y es que claro, solo había un canal…

Se puede estar más o menos apegado al sentimiento de esta Semana Santa, eso depende mucho de la educación religiosa que se haya tenido, y a veces ni siquiera eso, hay mucha gente no practicante que vive la Semana de Pasión como algo que va más allá del propio corazón; cosa que me parece tan respetable como pasarse la semana en la playa.

Pero, yo quería hacer una breve reflexión de lo que podríamos hacer y que creo no cuesta mucho. Esto es como Navidad, todo el mundo se quiere y se respeta, ¿Y el resto del año?

Creo que estamos en un buen momento para reflexionar, dado que el mundo está atravesando por una situación bastante delicada, que a mí personalmente me preocupa.

Podemos ver cada día en las noticias, como sucede todo lo que está aconteciendo y como el morbo televisivo hace que la gente ya se quede impasible ante tanta desgracia, aunque no estemos pasándolo nosotros, eso que se ve en la TV es realidad.

Muchos estamos inmersos en nuestras cómodas vidas, pero ciertamente están sucediendo cosas, y aunque parezcan sacadas de una película, son ciertas y hay mucha gente que lo pasa mal.

Claro que no podemos hacer mucho, eso es verdad. Muchísimas de esas cosas no solo no están a nuestro alcance emotivo sino que tampoco están a nuestro alcance físico.

SEMANA SANTA 12Lo que sí tenemos a nuestro alcance, es estar bien con la gente de nuestro propio entorno, familia, amigos, compañeros… ¿Para qué estar alimentando problemas y conflictos que solo hacen mal a los demás y a uno mismo?  Podremos no comer carne, ir a todas y cada una de las procesiones, arrodillarnos ante JESÚS… pero si nos quedamos en eso, es casi preferible mejor no hace nada más. ¿Para qué?

Yo no quiero estar a un lado o al otro, prefiero estar en ese borderline que me permita ver las cosas con algo de objetividad.

Pero sí me gustaría recordar algunas cosas que podríamos hacer entre todos, ahora que parece que hay una temporada de buena predisposición.

La Semana Santa para muchos de los cristianos debería ser un tiempo para pensar y reflexionar, eso nunca está mal, sobre todo analizar cómo somos y cómo hacemos, y si vamos en el buen camino, en el camino de ser buenas personas.

Podemos aprovechar para leer, aprender, conversar y dar cariño a nuestros más allegados, pero también para ver y oír los problemas de otros, ayudar en lo que se pueda y dar gracias por todo lo que tenemos.

Es importante aprender a agradecer todo lo que hemos vivido y todo lo que tenemos, a pesar de que no todo sea como queramos, no hablo de conformarse, sino de agradecer lo que se tiene. VALORAR.

Si queremos hacer una oración, que nunca viene mal, podríamos aprovechar para lanzar un deseo desde el corazón, para pedir por todos y cada uno de nosotros, por la paz en todos y cada uno de los lugares del mundo y por supuesto por la salud y bienestar de todos nosotros, incluido uno mismo.

Me gustaría que los buenos sentimientos y deseos, no vinieran una o dos veces al año, sino que, fuera una actitud natural y normal todos y cada uno de los días. Si no empezamos nosotros, nunca habrá cambio y todo seguirá de la misma forma… ¿Por qué no lo intentamos entre todos?

Sería una verdadera pena dejar pasar otra oportunidad…

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Viernes, 23 Marzo 2018 13:24

LA MENINA MECÁNICA: LA MALDAD…

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Juan Antonio Gómez Jerez

 

 

Muchos de nosotros pensamos y deseamos que no existan esos tipos de personas a los que llamamos malvadas…

Desgraciadamente, sí las hay. Quizás mucho más cerca de lo que podemos pensar e imaginar. Y es sinceramente una pena que haya en este mundo personas que puedan hacer daño a otras, sin más.

No hace falta sino poner la TV o escuchar la radio y ver todas las noticias que no somos capaces ni de asimilar, que no somos capaces de aceptar y sobre todo que no somos capaces de no condenar.

Ya sea terrorismo, malos tratos, acoso laboral o escolar, asesinatos, o cualquier otro tipo de circunstancia similar, no estamos preparados para asimilar de golpe tanta maldad.

Menina 001¿Qué pasa por nuestra cabeza cuando vemos o padecemos en nuestras propias carnes algún tipo de acto abusivo hacia nosotros? No lo entendemos, no somos capaces de entender por qué sucede y sobre todo no entendemos por qué nos sucede a nosotros mismos.

La maldad se apodera de las personas; quizás las personas más débiles, aquellas que tienen una autoestima endeble, aquellas que sufren de celos, envidia, rencores… se apodera de ellas y las convierte en personas frías y carentes de empatía.

Pero, ¿qué es en si la Maldad? ¿Qué significa este concepto?

El concepto de maldad, se usa esencialmente para identificar a alguien o algo que ejerce el mal, con la intención de hacer el mal.

Se han hecho muchas investigaciones sobre este tema, ya que descubrir el llamado gen de la maldad, sería asegurar que hay personas que son malas de nacimiento, lo cual caería en diversos errores a la hora de su lectura.  Se suele asimilar por algunos investigadores al cromosoma X, que aporta MAO-A, con lo cual quiere dejar claro que es la maldad en todas sus acepciones, una cosa del carácter masculino. Pero hemos podido ver como se reproducen actos de maldad tanto en mujeres como en hombres. 

Es evidente, que la Maldad, es además una “enfermedad” social, porque podemos ver cada día como en diferentes ámbitos de nuestro entorno se producen actos violentos: violencia de género, acoso, asesinatos y demás barbaridades.

Pero en cierta forma estamos preparados para la violencia, ya que, el bombardeo de ésta, tanto en TV como en el cine, alcanza valores que llegan a lo inapropiado y morboso. Hemos ido aprendiendo en un mundo de cuento que existe, verdadero o falso, el juego de lo bueno y lo malo, explotación del maniqueísmo hasta alcanzar los objetivos; hacernos creer en lo malo, temerlo y actuar en consecuencia; cómo no, una forma de controlar a la multimillonaria población mundial.

Yo quiero dejar reflejado mi más enérgico rechazo a todo tipo de agresiones y actos de violencia en cualquier parte del mundo y a cualquier persona sea cual sea.

Podemos luchar entre todos para cambiar esta situación social. La educación y la integración puede ser la clave. Ojalá podamos ver un mundo con menos maldad.

Publicado en MOMENTOS PLURAL